Por qué deseamos construir un centro de educación espiritual?
Porque la falta de educación es la mayor causa de desarmonía y pobreza en el mundo.
La mayoría de las personas no tienen idea de quiénes son o de qué son capaces, y por lo tanto se sienten débiles en el sentido del ser y en su personalidad.
El concepto de “ser”, que incluye la mente, el cuerpo y el alma, es el responsable de la constante transformación del ser humano. Pero a la mayoría de las personas la educación no les da el coraje de explorar y desenvolverse libremente. Por el contrario la educación se tornó una institución de adoctrinamiento que apenas ofrece alguna información relevante y frecuentemente incorrecta.
Luego de muchos años de programación y de pensar el modo en que nos hablaron para pensar, nos hemos alienado de nuestros valores y cualidades espirituales y tenemos tanto miedo que es muy difícil conectarse con el conocimiento sagrado de nuestra alma, con el conocimiento que fue traído desde las estrellas para compartirlo en el mundo de las experiencias.
Se requiere mucha información para transmutar los errores del pasado y
reconocer quienes somos. Desde el momento en que reconocemos la divinidad de cada ser, la vida se transforma completamente y asi comenzamos a crecer y a desarrollar cualidades de cooperación, ayuda y responsabilidad social.
El movimiento conciente desde el estado de competencia hacia el de cooperación será causa de armonía en todos los niveles sociales.
Y con este propósito educacional podremos servir a todos aquellos que deseen aprender. Para llegar a este punto necesitamos mejorar la calidad de la enseñanza y sanar la incomprensión que se ha proyectado en todas las personas con el único propósito de controlarnos.
El hecho de no saber lo que sucede en el mundo nos trae confusión y miedo.
A través del conocimiento, del saber y del entendimiento logramos el equilibrio y la tranquilidad.
Todas las experiencias que elegimos tienen como propósito el crecimiento del alma, el objetivo de todo aprendizaje del alma es el equilibrio, que es también el plan divino.
En educación necesitamos profesores equilibrados que amen informar y brindar oportunidades a los mas jóvenes, para que ellos sean capaces de elegir y se especialicen en las áreas adecuadas a sus intereses y aptitudes. |